lunes, 8 de diciembre de 2014

The Allman Brothers Band / The Macon Legend



«Un domingo por la mañana mi hermano llamó por teléfono y dijo que había formado un grupo en el que había dos guitarras solistas. Yo pensé “vaya, qué raro es eso”. Y luego dijo: “también tenemos dos baterías”. Y yo respondí: “¡eso sí que es raro de verdad!”. También tenían un bajista. Y luego dijo: “pero cada cual está pendiente sólo de su instrumento, nadie ha compuesto música todavía y a ninguno de ellos le gusta cantar. Así que, ¿por qué no vienes y le pones arreglo a todo esto y haces llegue a alguna parte?”. Ese fue probablemente el mayor elogio que me dirigió en su vida. Yo le dije: “tío, deja que cuelgue el teléfono. Tengo que ir ya mismo”. Y salí pitando hacia Jacksonville tan rápidamente como pude. Eso fue el comienzo de Allman Brothers Band» (Gregg Allamann)


Prologo
                                            
Descubri a esta banda, lamentablemente en forma tardía. Hace de esto 25 años y ya pasados mis 30.
El descubrimiento fue accidental. Un negocio de venta de CD´s y en una vitrina pude ver 2 cajas dobles que me llamaron la atención, ya que en dicha época las cajas eran simples y con 1 sólo CD.
Una de ellas era Hooker 'n Heat, de John Lee Hooker y Canned Heat y la otra era The Allman Brothers At Fillmore east '71.
A los 15 minutos salía del local con ambas cajas y ansioso de escuchar ambas desconociendo de que se trataba.
Debo confesar que al escuchar la primera, la de Hooker,  sentí la extraña sensación de haber malgastado mi dinero, pensamiento que cambio por completo al poco tiempo, luego de escucharla varias veces y darme cuenta que fue una de mis mejores inversiones.
Lo mágico fue al escuchar la segunda caja, la de los hermanos Allman. Escuchar la primera canción de esa caja que traía la versión reducida del recital, Statesboro Blues, fue como un trueno que atraveso la habitación. Me impacto de sobre manera el sonido de la guitarra de Duanne Allman y a partir de ese momento comenzo un largo camino para hacerme de todo lo pudiera de esta banda, algo que fué prácticamente imposible ya que dichos materiales no ingresaban al país y no existía lo que hoy es Internet/buscadores, etc.

En esta entrada nos sumergiremos en la historia de esta banda de Macon, Georgia, EE.UU. desde sus comienzos hasta el larga duración Brothers & sisters, cuatro años intensos, donde se intercalan actuaciones brillantes, grandes grabaciones y 2 tragedias  que influenciarían a dicha banda en su futuro.

The Allman Brothers Band 
De izquierda a derecha = Dickey Betts, Duanne Allman, Gregg Allman, Butchs Trucks y  Berry Oakley, de cuclillas, Jai Johanny.


Duane y Gregg Allman, su hermano pequeño, crecieron en Daytona, Florida, donde tuvieron su primer contacto con la música. Gregg fue el primero en aficionarse a tocar la guitarra, aunque pronto será superado por su hermano; tanto, que éste abandonó el instituto para ensayar constantemente. El dúo formó el proyecto Escorts, que acabaría por convertirse en Allman Joys, a mediados de la década de 1960. Por aquella época, Gregg conoció a un amigo afroamericano que le introdujo a la música soul y al r&b, estilos que incorporaría al sonido de su grupo. En 1967, la banda pasó gran parte de su tiempo en St. Louis, donde la descubrió un ejecutivo musical de Los Angeles, ciudad a la que la agrupación se trasladaría tras cambiar su nombre por Hour Glass y grabar dos discos con la discográfica Liberty Records. 
Tras el fracaso de estos álbumes, Duane se marchó a Muscle Shoals, Alabama para trabajar como músico de sesión, mientras que Gregg se quedó en Hollywood vinculado con las obligaciones contractuales de Liberty. 
Los dos hermanos estuvieron separados durante un año, sin embargo, ambos coincidieron en Miami para participar en una maqueta del grupo 31st of February, cuyo batería era Butch Trucks.
En los estudios FAME de Muscle Shoals, Duane Allman llegó a ser el principal guitarrista de sesión y participó con artistas como Aretha Franklin y King Curtis. Duane sugirió a Wilson Pickett grabar una versión de «Hey Jude» de The Beatles que finalmente alcanzó la posición veintitrés del Billboard Hot 100. El guitarrista firmó con FAME un contrato de cinco año de duración y formó un nuevo proyecto musical que incluía a Johnny Sandlin y Paul Hornsby. Duane también reclutó al batería Jai Johanny «Jaimoe» Johanson, al que había escuchado en una maqueta de Jackie Avery, y pronto los dos se fueron a vivir a su casa junto al río Tennessee. 
Allman invitó al bajista Berry Oakley, a quien había conocido tiempo atrás en Jacksonville, para que se uniera al grupo. La inmediata química entre los miembros y la visión de Duane de una banda «diferente» —que incluía dos guitarristas y dos baterías—, pronto empezó a evolucionar. Mientras tanto, Phil Walden, el mánager del fallecido Otis Redding y otros artistas de r&b, estaba buscando expandirse con la búsqueda de músicos de rock. El propietario de FAME, Rick Hall, frustrado por los métodos de grabación de la agrupación, ofreció las pistas que ya había grabado y su contrato a Walden y a Jerry Wexler de Atlantic Records, quien los compró por 10 000 USD.Walden tenía la intención de convertir a la banda en la pieza central de su discográfica, Capricorn Records, subsidiaria de Atlantic.
Duane y Jaimoe se trasladaron a Jacksonville a comienzos de marzo de 1969, debido a que el primero estaba descontento de actuar como un «robot» para los estudios FAME.Una vez allí, invitaron a todo aquel que quisiera que se uniera para improvisar. El batería Butch Trucks y Oakley también se les unieron y este último trajo consigo al guitarrista Dickey Betts. 
Reese Wynans, miembro de Second Coming junto a Oakley y Betts, también ingresó en el proyecto, en el cual Allman y sus dos compañeros en Second Coming ejercían la labor de vocalista. El grupo, todavía sin nombre, empezó a realizar actuaciones gratuitas en el parque Willow Branch (Jacksonville) con una cambiante rotación de músicos.Duane notó que su hermano debería ser el vocalista y éste ingresó también como reemplazo de Wynans como teclista. Gregg se unió al grupo el 26 de marzo, cuando sus compañeros ensayaban su versión de «Trouble No More» de Muddy Waters. Cuatro días después, la banda hizo su debut en la armería de Jacksonville. Tras barajar varios nombres, como Beelzebub, el conjunto finalmente se decantó por The Allman Brothers Band.


Los integrantes de The Allman Brothers Band Duane Allman (guitarra), Gregg Allman (voz y órgano), Butch Trucks (batería), Berry Oakley (bajo) Jai Johanny «Jaimoe» Johanson (batería) y Dickey Betts (guitarra y voz) pronto formaron una fuerte hermandad, ensayaban varias horas, consumían drogas psicodélicas y pasaban gran tiempo en el cementerio Rose Hill, donde empezaron a componer sus temas. Sus primeras actuaciones fuera del Sur de Estados Unidos tuvieron lugar en Boston, el 30 y el 31 de mayo, como acto de apertura de The Velvet Underground. Debido a la necesidad de más canciones, el grupo ensayó viejas canciones de blues como «Trouble No More» y «One Way Out» y algunas improvisaciones propias, como por ejemplo «Mountain Jam». Gregg Allman que había tenido problemas en el pasado para componer, se convirtió en el principal compositor y escribió pistas como «Whipping Post» y «Black-Hearted Woman»
En agosto de 1969, la banda se dirigió a Nueva York para grabar su álbum debut con el productor de Cream Tom Dowd, quien finalmente no estuvo disponible y que fue reemplazado por Adrian Barber, ingeniero de Atlantic Records. En sólo dos semanas, el disco, titulado de manera homónima; fue grabado y mezclado, y salió a la venta en noviembre de ese mismo año a través de las discográficas Atco y Capricorn. Su recepción comercial no fue muy buena y vendió menos de 35 000 copias en las primeras semanas tras su lanzamiento, lo que llevó a posicionarse únicamente en el puesto 188 del Billboard 200.





 Publicado en 1969 por el sello Capricorn, fue el disco homónimo al grupo, con el que se presentaban ante el mundo, catapultándoles hacia el estrellato y de paso, escribieron una de las páginas más hermosas dentro del universo del rock and roll.
La juventud con la que contaban sus integrantes en aquellos lejanos sesenta, no fue impedimento para moldear este soberbio trabajo, ya que los Duane Allman a la Slide, Gregory Allman, Dick Betts, Berry Oakley, Butch Trucks y  Jai Johanny Johanson, rebosaban de una creatividad y calidad musical a la altura de solamente unos pocos elegidos, dejándonos un exuberante legado y situándose con firmeza en el olimpo del rock junto a otros mitos de este género.

Incluyendo siete pistas, abren con una monumental versión instrumental del “Don’t Want You No More” de la Spencer Davis Group, tema eterno con el que ya nos daban muestra de la antológica banda que estaba amaneciendo en el panorama del rock… increíblemente lo enlazan con “It’s Not My Cross to Bear”… apoteósico.
Continúan con ese diamante en bruto que regaló Gregg Allman, “Black Hearted Woman”, siguen con el gran clásico perteneciente al inmortal Muddy Waters: “Trouble No More”, desbordarán completamente con “Every Hungry Woman”, llegará al corazón la sutileza de “Dreams”, para finalizar con un especial e imperecedero “Whipping Post”, cinco minutos de duración muy importantes y que posteriormente se podrían disfrutar todavía más, ya que en 1971, se convierten en infinitos veintitrés minutos, dentro de su estelar directo The Allman Brothers Band – At Fillmore East”.

De su 1er álbum he seleccionado para Uds. 2 temas.
Trouble No More
Whipping Post.
Disfrutenlos!!!!
La extrema delicadeza,  sentimentalismo y mensajes positivos de su música resultaban engañosos si a partir de ello se pretendía juzgar al carácter de sus autores: no estamos hablando de individuos sofisticados surgidos en la escena “arty” neoyorquina como los miembros de la Velvet Underground: quien se metía en líos con los Allman Brothers Band, podía acabar teniendo un verdadero problema. Algunos de los músicos del grupo —y de su entorno más inmediato— daban bastante que hablar a causa de su conducta problemática y violenta. 
El guitarrista Dickey Betts, por ejemplo, es responsable de muchas de las melodías más bellas y delicadas del grupo, pero el modo de conducirse en su vida personal no se parecía demasiado al de un artista frágil y sensible, salvo que como “artista frágil y sensible” tomemos como ejemplo al cafre de Caravaggio. Dickey Betts pudo meterse en problemas varias veces debido a su afición a acostarse con chicas (bastante) menores de edad, en ocasiones incluso aceptando la invitación de colarse en sus casas mientras los padres dormían: más de una vez tuvo que salir huyendo cuando las familias —o directamente la policía— le pillaban in fraganti. Además, Betts solía ir armado, lo que le hacía un individuo poco recomendable cuando se provocaba una pelea. Una de sus anécdotas más célebres —y que dice bastante sobre el primitivismo de su personalidad— es la que cuenta cómo cuando viajaba en su moto a través del país, de repente le entró hambre: en vez de buscar un bar de carretera, pedirse una hamburguesa y sentarse a comer como un ser civilizado, detuvo la moto junto a unos pastos, saltó la valla, le pegó un tiro a una vaca y empezó a cortar unos trozos de carne para prepararse un suculento almuerzo. Fue detenido por un atónito policía que a duras penas podía creer lo que estaba viendo, y gracias al cual conocemos el incidente. Betts también solía emborracharse —siempre ha sido un alcohólico empedernido— y entretenerse pegándole una paliza a quien se cruzase en su camino. En una ocasión le vieron machacando a golpes a no de sus mejores amigos y cuando se lo reprochaban preguntándole qué pretendía con aquella actitud violenta, el bueno de Dickey solía responder “sólo me estoy divirtiendo un poco”. En alguna ocasión incluso llegó a destrozar el estudio de grabación sin motivo aparente, suponemos que también por pura diversión. Aquel salvaje era el hombre que después componía e interpretaba con suma exquisitez aquellas melodías etéreas propias de sus canciones; misterios de la condición humana.
¿Quiénes son Elizabeth Reed o la pequeña Martha? The Allman Brothers Band les dedicaron sendas canciones: Duane Allman tocó una tranquila perla acústica llamada Little Martha y Dickey Betts, escribió un instrumental con aires jazzy llamado In memory of Elizabeth Reed. ¿Eran sus novias, sus amantes, o alguna groupie como aquellas a las que los Beatles dedicaban canciones? En realidad, esos dos nombres son célebres únicamente por el lugar donde sus propietarias estaban enterradas. En sus inicios, ABB solían ensayar en un cementerio y, en ocasiones, obtenían su inspiración contemplando los nombres y fotografías de las lápidas. Betts se había fijado en una tal Elizabeth Reed cuya tumba solían tener delante y Duane había compuesto una exquisita y breve pieza acústica en honor de una niña que había fallecido a principios de siglo, a la que su familia había dedicado una bonita escultura de mármol blanco. Una poética y romántica manera de pedirle inspiración a las musas. ¿Cómo era aquella música nacida en un cementerio? La música de ABB participaba de ese romanticismo casi decimonónico de las lápidas de mármol: junto a los desarrollos instrumentales con toques de jazz o psicodelia, los Allman Brothers solían interpretar blues dramáticos y baladas melancólicas, aunque también —como contrapartida— animosas canciones de blues-rock elaborado pero preciso que sentaba las bases de la inminente explosión del llamado “rock sureño”, una combinación de las raíces blancas y negras presentes en el sur de los Estados Unidos. La música del grupo solía ser muy emocional: Gregg Allman, que cantaba en casi todos los temas —aunque no en todos— se lucía especialmente en aquellas canciones más cargadas de aires tristes y trágicos, donde pese a su juventud imponía una voz profunda y desgarrada. Por su parte, los dos guitarristas, Duane y Dickey, introdujeron una novedad en el formato de grupo de rock: ambos ejercían como solistas, ambos tenían espacio para perderse en largas improvisaciones pero también ideaban muchos arreglos a dúo, algo inédito por aquellos años. Otra característica peculiar era la presencia de dos baterías, que creaban un trepidante tren rítmico como base para los desvaríos instrumentales de sus compañeros. De hecho, y ahondando en la heterogeindad del grupo, uno de sus miembros, el batería Jaimoe Johanson, era de raza negra. Lo cual rompía con los estereotipos que giraron en torno a otras bandas sureñas —como los Lynyrd Skynyrd, habitualmente tachados de racistas desde la publicación de Sweet Home Alabama— y mostraba que, como en The Jimi Hendrix Experience o Sly & the Family Stone, en Allman Brothers Band lo importante era la música y no el color de la piel. Tener un grupo multirracial hoy pude parecer una tontería, pero que a final de los sesenta era toda una declaración de principios.
1970 -  Idlewild South



Los ejecutivos de Atlantic sugirieron a Walden que trasladara a la banda a Nueva York o a Los Angeles para «aclimatarla» a la industria musical, sin embargo, los músicos optaron por quedarse en el Sur y alquilar una casa de campo a las afueras de Macon a la que llamaron «Idlewild South» y en la que pactaron ser «uno para todos y todos para uno». No obstante, en marzo de 1970, el grupo se mudó a una casa victoriana alquilada por la mujer de Oakley y apodada «The Big House».

The Allman Brothers Band realizó más de 300 conciertos a lo largo de 1970 y en la que utilizó como medio de transporte una furgoneta Ford Econoline y una autocaravana. La convivencia en la carretera llevó a sus integrantes a consumir grandes cantidades de droga, además a excepción de los dos hermanos, el resto tenía dificultades para ganarse la vida.  Por otra parte, la formación se encontró con otros problemas: El pipa Twiggs Lyndon apuñaló mortalmente a un promotor por no pagar el dinero acordado a la banda y Duane Allman sufrió una sobredosis de opio tras una actuación.  El sexteto grabó entre febrero y julio, y en distintas ciudades (Miami, Macon y Nueva York), su segundo álbum de estudio; que salió a la venta en septiembre con el título Idlewild South. El disco tuvo mejores ventas que su antecesor y llegó al puesto treinta y ocho del Billboard 200
 Tracklist
1. Revival
2. Don´t Keep Me Wonderin´
3. Midnight Rider.
4. In Memory Of Elizabeth Reed.
5. Hoochie Coochie Man.
6. Please Call me.
7. Leave My Blues At Home.

In Memory Of Elizabeth Reed.



Leave My Blues At Home

El segundo álbum de los Allman Brothers Band es sin duda una pequeña obra maestra. Una fabulosa combinación de rock, soul, country, blues, góspel y jazz fundamental a la hora de definir ese southern blues rock cuya bandera han enarbolado como nadie. Esa mezcla adquiere en Idlewild South su verdadero formato, y termina por cimentar el verdadero sonido de The Allman Brothers Band.
Idlewild South muestra algo más de estilo sureño que The Allman Brothers Band, y consigue probar mediante esas nuevas texturas que la banda de Gregg y Duane Allman era algo más que técnica y habilidad. El segundo esfuerzo de los Allman Brothers Band es más meritorio aún al tener en cuenta que en la fecha de su grabación la banda era muy joven, a pesar de lo cual muestra el momento en el que estaban adquiriendo una madurez y una confianza que se fraguó perfeccionando los temas en la carretera y grabándolos en el estudio como una auténtica banda al completo.

Idlewild South es también una muestra ejemplar de lo que la formación original de los Allman Brothers podía llegar a hacer. Un banquete de ritmos frescos y controlados sacudido por imposibles duelos de guitarras y de baterías que da como resultado un sonido denso y poderoso.

La rasposa voz de tugurio de Gregg Allman llena de alma el disco, al tiempo que su fantástico órgano Hammond proporciona unas texturas y una atmósfera plagados de sentimiento. Las guitarras de Dickey Betts y Duane Allman son por supuesto parte fundamental del álbum. Talento, técnica y virtuosismo puestos al servicio de la banda. Guitarras gemelas o weavin que imposibilitan apenas intuir quién es quién en cada corte del disco, salvo cuando Duane se hace cargo de una inmensa slide guitar.

Las baterías de aroma jazzy de Butch Trucks y Jai Johnny “Jaimoe” Johanson son otro de los sorprendentes añadidos de Idlewild South y permiten al resto de integrantes de la banda unos matices de improvisación incapaces de perder un ritmo perfectamente secundado por el bajo de Berry Oakley, también estelar y encajado entre las dos baterías como una pieza de orfebrería.

  The Allman brothers Band  At Fillmore east '71
Cuando Gregg fue citado por el ejército para el reclutamiento para ser enviado a Vietnan, su hermano Duane inventó un concepto nuevo de fiesta: la “foot shootin’ party”, que consistía básicamente en organizar una juerga, beber y tomar drogas hasta perder la noción… y después hacer que Gregg se pintase una blanco  en el zapato y se pegase un tiro en el pie. Un método bastante peculiar de quedar dispensado del servicio militar, aunque es innegable que funcionó. Bastantes más graves fueron algunos incidentes protagonizados no ya por el grupo sino por sus “roadies” y su personal de gira. En una ocasión el grupo llegó quince minutos tarde a un concierto y el dueño del local lo consideró motivo suficiente para no tener que pagarles. El tour manager Twiggs Lyndon no se tomó el asunto demasiado bien y tras una acalorada discusión con el dueño del local apuñaló al tipo tres veces, causándole la muerte. Twiggs fue detenido, acusado de asesinato y encarcelado: los miembros del grupo, lejos de condenar su acción, incluyeron una dedicatoria (“For Twiggs”) en el siguiente disco. Los Allman Brothers Band era una banda de forajidos y se comportaban como tal: la lealtad era más importante que la vida de algún insignificante promotor que había querido estafarles. Aunque después Duane Allman lanzase mensajes hippies de amor y paz en las entrevistas, eran cowboys sureños y eso podía más que cualquier otra cosa.

La propia banda propuso una idea para la portada en vez de dejar esta tarea en manos de la discográfica Atlantic Records (Duane Allman estaba particularmente disgustado con la elección del arte del álbum Hold On, I´m comin de Sam Dave). Inicialmente, la portada iba a ser una fotografía del sexteto delante de Fillmore East con el nombre del grupo en la marquesina, pero nadie quedó satisfecho con los resultados. El principal objetivo del grupo era mostrar su ética como banda y su rendimiento y alguien sugirió que se tomara una foto con su equipo en un callejón antes de salir a escena.

La imagen fue tomada por el fotógrafo Jim Marshall una mañana en Macon, Georgia.

El grupo no estaba muy contento de levantarse temprano para la sesión fotográfica, algo que por lo general odiaban realizar. Sin embargo, Duanne recibió una bolsa de contrabando de un amigo y la escondió entre sus manos, algo que provocó la risa de los demás componentes y que quedó inmortalizado en el resultado final
 «Yo hablaba siempre de Duane Allman porque le había oído tocar la guitarra en la versión de Hey Jude que hizo Wilson Pickett y empecé a preguntarle a todo el mundo quién era ese tipo. Así que Tom Doud me llevó a mí y al resto de los Dominos a ver un concierto de los Allman Brothers, y nos presentó a Duane. Le dije “vamos a pasar el rato, vente al estudio con nosotros”. Vino y empezamos a improvisar. Le entretuve allí, no hacía más que pensar en maneras de hacer que se quedase en el estudio. Grabamos un par de canciones a la primera o segunda toma y seguí pensando rápidamente en otras canciones para retenerle allí. Sabía que tarde o temprano se iba a volver con los Allmans, ¡pero quería robárselo! Lo intenté, y de hecho vino a algunos conciertos, pero después tuvo que decirnos, casi como haría una mujer: “bueno, ya sabes, estoy casado con los Allman Brothers y no puedo quedarme contigo”. ¡Realmente me rompìó el corazón!» (Eric Clapton)
Fue así como Duane Allman participó en la grabación de Layla and other assorted love songs, el célebre primer disco de Derek and the Dominos y probablemenye lo mejor que Clapton ha hecho jamás junto a sus tiempos en Cream. En un principio, la colaboración de Duane iba a limitarse a un par de temas, pero terminó repartiéndose las guitarras con Clapton en todo el disco. La presencia de Duane y su fabuloso talento como guitarrista obligó a Clapton y los suyos a forzarse para obtener lo mejor de sí mismos:
«Duane Allman inspiró a nuestro grupo para explorar el formato de extensas improvisaciones que ya era la marca de la casa de los conciertos de Allman Brothers. Es más, su feroz manera de tocar la guitarra “slide” forzó a Clapton a ofrecer varias de las mejores interpretaciones de guitarra de su carrera» (Bobby Whitlock, pianista de Derek & the Dominoes)

Raras veces en la historia del Rock un artista ha logrado la consagración comercial y musical con un disco en vivo y esta fue una de las pocas y más gloriosas excepciones. Los 2 primeros albumes de Allman Brothers fueron una excelente muestra de su talento y calidad, pero los Allman eran una banda nacida para los escenarios y estaban convencidos que sus recitales eran la mejor tarjeta de presentación para conquistar al público Norteamericano. Por esa razón el tercer disco de Allman Brothers fue un album en vivo, su mejor disco y uno de los 4 o 5 mejores directos de la historia. Grabado en el célebre Fillmore East de Nueva York los días 12-13 de Marzo de 1971, At Fillmore East es testimonio del ilimitado potencial de ABB en su ambiente natural. Allman Brothers eran en esencia una banda de Blues y su origen sureño añadía al cocktail elementos Folk y Country, pero además ellos eran grandes fanáticos del Jazz (admiraban a Miles Davis y John Coltrane especialmente) y en virtud de ello desarrollaron un profundo sentido por la improvisación haciendo de sus interpretaciones un completo tour-de-force instrumental, pero a diferencia de bandas como por ejemplo Cream, las jams de los Allman no eran ejercicios gratuitos de virtuosismo o exhibicionismo. Obviamente los solistas tenían sus momentos de brillo (sobre todo Duane y Dickey) pero siempre dentro de un espíritu colectivo, el aporte de cada músico era indispensable para crear esa atmósfera mágica que no sólo deslumbraba al público sino que lo integraba a ella manteníendolos pendientes del más mínimo detalle, no en vano ABB son una de las pocas bandas (y no sólo del Rock) que pueden darse el lujo de improvisar durante 40 minutos seguidos sin espacio para el tedio o el aburrimiento. Nuevamente fue Tom Dowd el productor realizando un estupendo trabajo; no la tuvo fácil pues se trataba de sintetizar en 2 LPs el repertorio de una banda cuyos recitales no bajaban de las 2 horas y media con jams de hasta 35 minutos, y si bien tuvo que editar (recortar) algunas piezas el resultado no minimiza la magia, fuerza e inventiva de los Allman. Estos atributos se ponen de manifiesto en el mismo tema de apertura, una versión de 'Statesboro Blues' de Blind Willie McTell donde Duane exhibe su impresionante estilo a la silde; ningún guitarrista en la historia del Blues y el Rock ha tocado la slide con tanta versatilidad y musicalidad, ni siquiera sus más venerados maestros negros... aunque Dickey tampoco se queda atrás con su solo potente y soulful a la vez. El prodigio se repite en una nueva cover, esta vez 'Done Somebody Wrong' de Elmore James con estupendos solos del invitado Thom Deucette (armónica), Dickey y Duane. La magnífica versión de 'Stormy Monday' de T-Bone Walker rezuma otra clase de intensidad, un mágico momento de calma y melancolía en el que toda la banda brilla por igual: la estupenda vocalización de Greg, el largo break instrumental con solos de Dickey, Greg (sobre un cambio de ritmo Jazzístico), Duane y Thom Deucette (su intervención había sido editada del album original pero recuperada para la ocasión). Todo el buen hacer de los Allman está plasmado en la siguiente pieza, una jam de casi 20 minutos construida alrededor de 'You Don´t Love Me', compuesta por Willie Cobbs, popularizada por el guitarrista de Blues Junior Wells y posteriormente versionada por medio mundo; otra vez Allman Brothers la extienden con estupendos solos de guitarra, órgano, armónica y cambios de ritmo junto al impecable soporte de Berry Oakley, Jaimoe y Butch Trucks. 'Hot ´Lanta' es una corta jam que se desarrolla a un ritmo trepidante dando tregua sólo en los segundos finales.
El broche de oro lo ponen los dos temas más populares y esperados de este y todos sus recitales: 'In Memory Of Elizabeth Reed' y 'Whippin´ Post'. La primera es muy similar a la original de Idlewild South pero a partir del cambio de ritmo a la mitad la tensión se dispara con abrasivos intercambios instrumentales que alcanzan cotas de máxima excelencia, en especial Duane quien finaliza su solo con un pull-off (técnica que consiste en pasar de un nota alta a otra baja tirando de la cuerda con el dedo en lugar de pulsarla logrando un efecto percusivo) que te hace preguntarte cómo es posible que exista un ser humano capaz de tocar así. 'Whippin´ Post' arranca con la célebre intro a cargo de Berry Oakley y poco a poco se desprende de su desarrollo original para sumergirse en un viaje sonoro de casi 23 minutos donde los músicos llevan sus capacidades hasta el límite tanto en lo individual como en lo colectivo. Una mención especial merece para mí la labor de Butch Trucks y Jaimoe: el primero toca con gran soltura en un estilo más convencional mientras el segundo lo complementa con un respaldo sutil casi Jazzístico logrando confluir ambos un tapete percusivo multicolor y tan perfectamente sincronizado que parece sobrenatural. El album se lanzó en Julio de 1971 llegando al N° 13 de Billboard. Con los años At Fillmore East ha adquirido un estatus de leyenda tan grande como el de la propia banda y se convirtió en el libro de texto para todas las jam-bands surgidas desde entonces, su importancia es tal que en 2004 fue seleccionado para su inclusión en el registro nacional de grabaciones de la librería del Congreso de los Estados Unidos.

Whipping Post 

You Don't Love Me

Statesboro Blues
Por aquellos momentos, el grupo comenzó a disfrutar de fama y fortuna, y algunos de sus integrantes y de su equipo continuaban su lucha contra su adicción a las drogas. En octubre de 1971, a 8 meses de los shos de Fillmore East cuatro personas —Berry Oakley, Duane Allman y los pipas Robert Payne y Joseph «Red Dog» Campbell— ingresaron en el hospital Linwood-Bryant para su rehabilitación.
El día 29 de ese mismo mes, Duane, con apenas 24 años moría en un accidente con su moto.

Duane había acudido a la mansión de la banda para felicitar a la mujer de Berry Oakley por su cumpleaños. Después una pequeña comitiva partía hacia la casa de Duane para recoger el pastel de cumpleaños y unos regalos. El rubio Duane, entusiasta de las motos desde muy joven, se montó en su Harley Davidson. La hermana de Berry se montó en un coche junto con la novia de Duane, Dixie. El propio Berry les seguía en otro coche. Eran alrededor de las cinco y media de la tarde. Duane encabezaba la marcha, y tras girar en Hillcrest Avenue, el coche con las chicas le siguió, pero Berry se despistó y tuvo que hacer un recorrido más largo para llegar a casa del guitarrista. Mientras, montado en su chopper, Duane se saltaba el límite de velocidad y comenzaba a dejar el coche de las chicas atrás. Cuando la calle comenzó a ponerse cuesta abajo, Duane pisó el acelerador. Al acercarse a la intersección de Bartlett Avenue un camión se dirigía hacia Duane. El camión tenía detrás una típica grúa amarilla que se usaba para descargar madera. No parece estar del todo claro si Duane vio a tiempo el camión o no. Lo cierto es que el vehículo comenzó a girar hacia la izquierda, y el guitarrista comenzó a llevar su moto hacia el otro lado para rodear al camión. Según alguna versión, el camión se paró por algún motivo, bloqueando el camino. Por la razón que fuera, Duane no pudo esquivarlo y su moto chocó y saltó por los aires. El guitarrista perdió su casco y aterrizó debajo de su moto, que se deslizó varios metros a lo largo de la carretera. Aunque maltrecho, aparentemente había salido con vida del accidente, pero varios derrames internos probaron ser fatales. Duane Allman muere en el hospital pocas horas después.

«Duane Allman tocaba su guitarra de la misma forma en que montaba su moto o conducía su coche: era un temerario, totalmente en plan “Dios está de mi lado”. Estaba lleno de energía. Era una fuerza de la naturaleza. Su determinación y concentración, así como su intensa confianza en sí mismo y en nuestro grupo, eran increíbles. Él sabía que íbamos a triunfar. Todos pensábamos que éramos una buena banda, pero nadie más tenía esa total confianza que él sí tenía. Y eso era algo grande, porque su confianza y entusiasmo eran contagiosos. Dice mucho de él que su ídolo fuese Muhammad Ali. El tipo de confianza suprema que Muhammad Alí mostraba, eso es de donde Duane provenía» (Dickey Betts)

La muerte de Duane estuvo a punto de provocar la disolución del grupo. Había sido la personalidad arrolladora del guitarrista lo que había sacado adelante a los Allman Brothers Band, él había tirado siempre del carro y él era la principal estrella. Los demás no sabían cómo seguir sin él. Especialmente Gregg Alllman, quien se hundió instantáneamente y entró en una espiral de depresión, alcohol y drogas que duraría muchos años. Gregg y Duane habían crecido sin padre, por lo que Duane —el hermano mayor— había desarrollado un carácter duro y resistente, convirtiéndose en una figura paterna para Gregg. Nunca se habían separado: la única vez en que habían estado alejados el uno del otro —durante sólo unos meses— fue precisamente el periodo en que Duane estaba formando el embrión del grupo y llamó por teléfono a su hermano para pedirle que se uniera. La muerte de Duane dejó a Gregg sin rumbo; aún podía tocar y cantar, pero estaba emocionalmente incapacitado para liderar a la banda.

También muy afectado estaba el bajista Berry Oackley, el mejor amigo de Duane, pero no quiso que el grupo, al que consideraba el legado personal de su amigo, desapareciera. Tomó las riendas como antes había hecho Duane y evitó que los miembros de ABB se disgregaran. Aún no sabían cómo cubrir el hueco musical y humano que había dejado el guitarrista, pero hicieron tiempo publicando un nuevo disco —Eat a Peach— que recopilaba, además de alguna que otra canción nueva, las últimas grabaciones en estudio y en directo en que había participado Duane. Eat a Peach  contenía música con la calidad habitual del grupo y se convirtió en un disco de éxito. Las canciones del LP, como siempre, iban desde las tranquilas piezas acústicas hasta una monumental improvisación en vivo llamada Mountain jam, comandada por las guitarras de Duane y Betts, que pese a su increíble duración (¡media hora!) no resultaba ni aburrida, ni repetitiva, ni bajaba nunca el nivel de intensidad. Un magnífico testamento de la era Duane Allman.

Pero el nuevo liderazgo de Berry Oackley no duró mucho: apenas un año después de la muerte de Duane y a apenas doscientos metros de donde Duane había muerto, Berry también se estrelló con su Harley Davidson contra un autobús. Tras el accidente, Oakley, sin heridas exteriores aparentes, rehusó cualquier ayuda médica mostrando la dureza sureña tan típica de los Allman Brothers. Se puso en pie, se sacudió el polvo y se alejó del lugar por sus propios medios. Sin embargo el choque había tenido graves consecuencias: Oackley se había fracturado el cráneo y un par de horas después comenzó a sufrir malestar y un considerable dolor. Le llevaron a un hospital a toda prisa pero no había nada que hacer: murió al poco de llegar a causa de un derrame cerebral. Berry Oackley fallecía de la misma manera que su amigo Duane, casi en el mismo lugar y casi por las mismas fechas.
Naturalmente, las coincidencias entre ambas muertes originaron toda clase de leyendas urbanas, empezando por la idea de que Oackley se había suicidado imitando la muerte de Duane y terminando por conspiranoias absurdas que incluían maldiciones y similares, aunque lo cierto es que sí se trató de una casualidad. Su tumba fue ubicada justo al lado de la de Duane: ambas tumbas son idénticas, algo especialmente simbólico para aquel grupo que había nacido y crecido ensayando en un cementerio.

The Allman Brothers Band - 1972 - Eat A Peach

Corría el año 1972 cuando se editó lo que es para muchos uno de los más brillantes álbumes de rock sureño de todos los tiempos, auténtica esencia de este estilo musical que tan en boga estuvo durante la primera mitad de la década de los años setenta y que había encontrado en esta banda uno de sus mayores embajadores.
El disco supuso el cuarto trabajo de la banda y logró llegar al número 4 en las listas norteamericanas, suponiendo en aquel entonces su mayor éxito comercial, siendo el paso decisivo para alcanzar la cima de su éxito llegando al número #1 con el siguiente trabajo (Brothers & Sisters).
Este álbum también supuso el fin de la primera era de la banda, al ser el último en contar con el malogrado Duane Allman, fallecido en un accidente con su moto. Un año más tarde Berry Oakley perdería la vida también en un accidente de moto, llegando a grabar solo dos canciones del ya citado Brothers & Sisters.
Duane por su parte llegó a participar en seis de los nueve cortes de Eat a Peach. Una de las grandes singularidades de este álbum que tiene que ver directamente con su muerte, es la re-grabación de “Melissa”, una canción de la primera época, escrita por Gregg Allman en 1967 y grabada en 1968 para un álbum que no se llegó a editar (años más tarde apareció editada en el álbum Duane & Gregg Allman. Siendo una de las composiciones de Gregg favoritas de su hermano Duane, se volvió a grabar tras la muerte de éste y se incluyó en el álbum.
El álbum lo abre otra composición de Gregg Allman, “Ain't Wastin' Time No More”,
 
Grabada tras la muerte de Duane y que junto al instrumental “Les Brers in A Minor” de Dickey Betts sirvieron para afianzar a la banda y afrontar la ausencia del reputado guitarrista. Memorable también el cuarto corte del álbum, una Jam en directo desde el Filmore East de Nueva York, basada en el canción “There is a Mountain” del cantautor escocés Donovan, que hace las delicias de los amantes de las jam sessions en su más de media hora de duración. También grabadas en directo se encuentran los clásicos de blues “One Way Out” de Sonny Boy Williamson II & Elmore James y “Trouble No More” de Muddy Waters. 
Una composición a cargo de Gregg y el bajista Berry Oakley, "Stand Back" ocupa el séptimo corte del disco, grabada en estudio, con una destacadísima labor rítmica, muestra perfecta del característico sonido de la banda. 
El penúltimo tema corre a cargo de Dickey Betts con “Blue Sky.
Una balada de corte country rock grabada en estudio, en la que la guitarra solista se alterna entre Duane y el propio Dickey, quién por primera vez se hace también cargo de la voz. 
El álbum queda completado con la acústica y preciosa instrumental “Little Martha”, compuesta por Duane en lo que supuso su única canción compuesta exclusivamente por él en la banda, que fue grabada por él mismo y Dickey Betts, ambos con guitarras acústicas, sin más arreglos. Un perfecto final para el disco y una emotiva despedida a uno de los mejores guitarristas.

Originalmente la canción fue grabada con 2 guitarras acústicas ejecutadas por Duane Allman y Dickey Betts; Berry Oakley le añadió el bajo que luego seria eliminado quedando la canción con solo 2 guitarras acústicas. "Little Martha" con una sencilla melodía y un rítmico contrapunto, rápidamente se convirtió en uno de los temas favoritos entre los fans.
El virtuoso de la guitarra acústica Leo Kottke, dijo de ella que era: "La mas perfecta canción para guitarra jamas escrita"

Según cuenta la historia Duane Allman tuvo un sueño donde Jimi Hendrix le mostró la melodía de la canción en el baño de un motel, utilizando un desatascador como guitarra. En 1971 recordó la melodía en el estudio y la grabo.
El nombre de la canción viene de la tumba de Martha Ellis, una niña de 12 años enterrada en el cementerio Rose Hill, en Macon, Georgia. Allí ensayaban los Allmans Brothers Band en los inicios del grupo, y mas de una canción lleva como titulo el nombre de alguna lapida de ese cementerio, "In memory of Elizabeth Reed" "Jessica" "Little Martha", donde reposan Duanne y Berry.


The Allman brothers Band - 1973 - Brothers & sisters
La muerte de Oackley terminó de hundir al grupo en un pozo de desesperación, pero esta vez fue Dickey Betts quien se decidió a agarrar el timón para que el barco siguiese adelante. Ficharon a un nuevo bajista y ante la dificultad para encontrar a un guitarrista que pudiera tocar de forma convincente las partes de Duane, optaron por seguir con betts como único guitarra e incluir en el grupo a un pianista: el gran Chuck Leavell. La entrada de Leavell fue un acierto considerable: su piano se integró como por arte de magia en el sonido del grupo, y para colmo Dickey Betts atravesaba un momento muy dulce como compositor. El resultado de todo ello fue Brothers and Sisters
 
El primer disco de Allman Brothers Band sin Duane Allman —y el único disco del grupo con un único guitarra— escrito y grabado en medio de un carrusel de desgracias pero que, paradójicamente, se convirtió en uno de los grandes discos del grupo, tan bueno como cualquiera de los anteriores y para algunos incluso mejor. No son pocos quienes consideran Brothers and Sisters la obra cumbre del grupo, pese a la ausencia de Duane Allman. El éxito comercial fue considerable, gracias a dos canciones escritas por Dickey Betts: Ramblin’ Man, un  himno cowboy cantado por él mismo en donde se lucía con extraordinarios arreglos de guitarra, y Jessica, un tema instrumental que fue un gran éxito pese a su longitud —unos ocho minutos— gracias a las prístinas melodías salidas de la guitarra de Betts y el excepcional trabajo de Chuck Leavell al piano. Pero en el disco también había sitio para algunas de las canciones donde la característica intensidad del grupo asomaba entre los surcos pese a no tratarse de un directo, como en la extraordinaria Jelly Jelly, simple y llanamente uno de los mejores blues que se hayan grabado, cuya parte final incluía otra exhibición de sensibilidad guitarrística de Betts.
 Wasted Words
Come And Go Blues


Jessica
El triunfo musical, sin embargo, no podía detener el proceso de descomposición interna del grupo. El éxito y el dinero no sirvieron para mejorar los ánimos o para rescatar a Gregg Alllman de su caída libre personal, ni para paliar el creciente desinterés de varios de los otros miembros de ABB. 
Se produjo una lucha interna entre Dickey Betts y Chuck Leavell, porque cada uno quería llevar al grupo hacia una dirección determinada: pese a los intentos de Gregg Allman por mediar en el conflicto, el resultado fue que ambos músicos empezaron a volcarse más en sus respectivas carreras en solitario. 
El grupo grabó otro LP llamado Win, lose or draw que, sin sonar mal, no tenía ni la pasión ni la intensidad de los anteriores. Era notoriamente inferior al monumental Brothers and sisters, y la crítica lo recibió muy mal, considerándolo pasado de moda en plena era de la música disco y el punk. Allman Brothers Band terminó disolviéndose en medio de la indiferencia general, pero eso es parte de otra historia.
Buena vida para todos

 

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